Al entrar en su habitación, Daniel notó la cama deshecha y la ropa de la noche anterior tirada por el suelo. Eso fue antes de que se pusiera solo los shorts para la piscina. Revisó sus cajones en busca de alguna pista, pero todo parecía en su lugar. ¿Qué diablos había ocurrido?
Decidió encender su computadora, buscando mensajes o señales sobre la fiesta. Al abrir la pantalla, vio varios mensajes sin leer y llamadas perdidas, la mayoría de amigos preocupados por su paradero. Uno de ellos era de