¿Por qué no estaba corriendo hacia él? ¿Por qué no le devolvía la sonrisa? ¿Por qué lo miraba de esa manera? Le pareció ver que esos labios con sabor a fresa, que conocía a la perfección, se movían de nuevo, pero no fue así, sino que continuó sin decirle nada o cambiar de expresión, manteniendo sus ojos tan fijos como antes.
—Serena, tener que decirte todo eso me dolió en el fondo, pero no encontré otra opción No sabes cuánto me jodió por dentro cuando él dijo que podría hacerte algo, el solo i