D'monte bajó de su auto, se acomodó su traje y le entregó las llaves al valet parking mientras miraba expectante la entrada de la discoteca, la cual estaba atiborrada de gente que esperaba entrar, Marcus se hizo espacio entre ella hasta entrar al lugar seguido por algunos de sus guardaespaldas. No quería llamar mucho la atención pero era difícil cuando era el dueño de la ciudad.
El hombre fornido encargado de la discoteca lo guio hasta el área VIP entregándole una carta para que ordenara lo que