—Necesito que localicen a Viola Santis y la traigan a mi oficina antes del medio día —ordenó Giovanni mientras entraba a la constructora.
Enfurecía cada vez que recordaba todo lo que le había contado Samantha y más al ver el efecto que había tenido en ella la actitud de Viola.
Iba a lidiar con esa mujer antes de que se volviera un problema más grave. No la quería cerca de Samantha, ni de su hija.
—Sí, señor —respondió Cristiano.
Entró al ascensor y subió hasta su planta. Como cada día, su se