Samantha había olvidado lo bien que se sentían los labios de Giovanni y durante unos segundos se dejó llevar. Él la besó con una ternura que contrastaba con el trato que le había dado en su oficina. Ese último pensamiento la regresó a la realidad.
¿Qué demonios hacia besándolo después de cómo la había tratado? Se alejó y se puso de pie de un salto.
—Aquí está todo lo que voy a necesitar. —Señaló su maleta y evitó la mirada de Giovanni lo mejor que pudo. Tenía el presentimiento de que, si lo mir