Giovanni no estaba seguro de como sentirse. Aún estaba tratando de hacerse a la idea de que iba a ser padre, eso sí Samantha no le había mentido. Esperaba que no fuera el caso porque si se trataba de otro de sus planes para sacarle dinero, la iba a destrozar.
La observó en silencio. Se veía mucho mejor ahora que el color había vuelto a su rostro, hasta era capaz de asegurar que tenía un brillo especial, pero lo más probable es que solo fueran alucinaciones suyas.
—Deja de mirarme —le reprochó S