Samantha no habría podido alejar la mirada de Giovanni, incluso si lo hubiera intentado. Las semanas que habían estado separados no habían ayudado a hacer que se sintiera menos atraída por él. Era injusto, porque era evidente que él no había tardado en superarla.
Recordó a la rubia que acaba de marcharse y sintió un malestar en el estómago. Por la manera en la que había tratado a Giovanni, era fácil deducir que las noticias acerca de los dos no eran ninguna mentira.
¿Era posible que para él no