Los pasos se hacían cada vez mas fuerte, los gritos de los hombres afuera se fueron opacando las balas se acabaron, en cuestión de segundos estaba perdiendo una batalla. El primer hombre en despertar se arrancó la aguja de su brazo.
En un intento por contener la furia dentro de aquella prisión de cristal se arrastro hasta la computadora para reiniciar monuelamente el sistema.
Un escalofrió corría por su cuerpo presintiendo un golpe sorpresa por la espalda, sus dedos tropezaban en el teclado equ