Victorio no dudo en contar su propia versión a su padre, sumiso y aceptando la culpa que le correspondía, aunque fue nada en comparación a los bloqueos de su tonta hermana.
—No es el modo en que les exigí que hicieran la cosas —Andreu maldecía en silencio observando los espectaculares en el periódico electrónicos. Y una imagen de su hijo arrastrando el cuerpo de un medico de prestigio. —debieron hacerlo sin llamar la atención …
—¡No me culpes a mí!, te dije padre, si Azahara no se hubiera entr