Meg
Cuando escuché la palabra herido, mi corazón se aceleró. ¿Tristan se había lastimado?
Empecé a escribir frenéticamente en el bloc, pero Jane se levantó y sujetó mis manos; sus ojos castaños eran pacientes. Jane tenía un rostro muy bonito y delicado; su cabello estaba un poco despeinado ahora, pero era hermoso, rizado, rebelde como su espíritu.
—No hace falta que escribas. Se lastimó ayer en una pelea idiota, pero sigue herido. ¿Puedes ir a ver si necesita algo mientras me baño? —preguntó.
G