Jane
Cuando llamé a la puerta de Marius después de darme una ducha y ponerme una camiseta negra y shorts de mezclilla, jamás se me pasó por la cabeza que la persona que abriría sería Beth.
Me quedé unos segundos en shock, mirándola fijamente mientras sostenía unas tijeras en la mano.
—¿Qué quieres? ¿No deberías estar con Tristan?
Parpadeé, intentando entender qué estaba pasando.
—Yo… ¿dónde está Marius?
Cuando puso los ojos en blanco e intentó cerrar la puerta, una mano masculina, morena y gran