Marius
Jane había estado aquí. Podía olerla, podía sentir cada centímetro de mi cuerpo siendo atraído hacia ella.
Gaius gruñía sin parar en mi mente, mientras mi corazón parecía a punto de estallar por la ansiedad y la preocupación. Si algo le hubiera pasado, si alguien la hubiera lastimado… yo mataría a quien fuera.
Golpeé el portón otra vez. Sabía que había una protección mágica allí, sabía que otros lobos jamás encontrarían ese lugar, que era invisible para los demás.
Pero yo era un lobo neg