Jane
— Es hora de salir de la habitación, Jane. Todas aquí tenemos tareas, no puedes quedarte acostada todo el tiempo. —dijo Lena, abriendo las ventanas del cuarto y dejando entrar la luz.
Llevaba una semana en aquella manada, y con ello mis esperanzas de que Marius viniera a rescatarme empezaban a desvanecerse.
¿De verdad me había dejado atrás?
Lena cruzó la habitación hasta el armario, sacó algo de ropa y la arrojó sobre la cama para mí.
— Aunque lleves el collar de Tristan, debes levantarte