Una sensación abrumadora de miedo golpeó mi corazón, estaba en un lugar oscuro y con una niebla casi etérea.
Mis manos temblaban, mi cuerpo estaba helado y fue cuando vi una sombra justo frente a mí.
— ¿Hola? ¿Hay alguien ahí? — grité y mi voz hizo un gran eco.
Nadie me respondió, respiré hondo, sintiendo nuevamente esa extraña sensación envolviéndome. El frío era congelante y no sabía en qué lugar estaba...
Mis pies se movieron, caminando hacia la sombra que vi.
Cuando mis ojos se acostumbraro