Isla despertó más tarde de lo usual, incluso para ser un sábado. El reloj de su celular marcaba las nueve y cuarto de la mañana. La noche anterior no había dormido tan tarde y aun así seguía sintiéndose cansada. Quizás iba a coger algún virus. No era alguien que se enfermara con frecuencia, pero cuando lo hacía, no la pasaba nada bien.
—Espero estar equivocada —murmuró mientras se ponía de pie.
No había nada que una ducha tibia no pudiera mejor.
Un rato más tarde, sintiéndose un poco más huma