Capítulo 22: No, señor.
Isla no estaba segura de lo que acaba de pasar. Un segundo él y Horatio habían estado bromeando y al otro él le estaba pidiendo que se vaya. No, ni siquiera se lo había pedido.
—Estúpido —musitó entre dientes.
—¿Dijo algo, señorita?
Miró al conductor, avergonzada, y sacudió la cabeza.
Apoyó la cabeza en la ventana y volvió a recordar la escena del restaurante. Estaba segura que Horatio y la tal Cinzia habían tenido algo, la tensión entre ambos era bastante obvia. Lo que no podía decir era si él