Conall Bach era un hombre que lo había tenido todo desde antes de saber siquiera pronunciar su apellido.
Conall era el primogénito de Cameron y Denisse, el mayor de tres hermanos, había crecido con una verdad grabada a fuego y esa era que él era el ejemplo, el que no se equivocaba, el que marcaba el camino, el hijo prodigio de la casa Bach, y, a la vez, el peor de sus perros rabiosos.
En su juventud, Conall había convertido su cuerpo en un altar a los excesos, se acostaba tarde, se levantaba ta