Capitulo:Donde siempre nos encontramos
Stephen estaba allí, en la playa. Sentado sobre la arena húmeda, con la mirada fija en el horizonte gris y el sonido del oleaje golpeando suave pero constante. No esperaba verla. No podía. Sería demasiado pedirle al destino. Pero su corazón, tercamente, se aferraba a la esperanza.
Joselín, en cambio, caminó decidida, aunque sus piernas temblaban. No sabía si él la rechazaría, si la miraría como alguien que había desconfiado de él cuando más la necesitaba.