Capitulo : Donde el Amor No Se Calla
La carta estaba en sus manos.
Doblada, arrugada, con los bordes suaves de tanto ser abierta. Mateo la acarició con los dedos como si temiera que al abrirla desapareciera. Se había quedado solo en su habitación, después de uno de los días más duros que recordara desde que volvió a casa. Sentía que había tocado fondo. Pero ahí estaba: ese pedazo de papel, esa tinta corrida, esas palabras que había escrito antes de ir a España, cuando todo le dolía, cuando Pa