La sesión de fotos fue un momento mágico para Carolina e Ismael la tarde primaveral envolvía la casa de campo donde celebraban su boda.
Caminando de la mano, se dirigieron al puente colgante que cruzaba el río cristalino. Las luces del atardecer bañaban el agua con reflejos dorados, y la brisa fresca movía con suavidad el vestido de Carolina, haciéndola lucir como una visión celestial. Ismael no podía apartar los ojos de ella.Agarrados de la mano, los recién casados caminaban hacia un pequeño p