El día tan esperado había llegado. La primavera florecía con todo su esplendor, y el ambiente estaba cargado de emoción y amor. La casa de campo, adornada con flores frescas y manteles blancos con detalles dorados, estaba lista para recibir a los novios y sus invitados. Todo estaba planeado a la perfección para que Carolina e Ismael tuvieran un día inolvidable.
Unos días antes de la boda, Carolina había probado su vestido en compañía de Verónica y Gloria. El diseño elegido por su madre era sim