Capítulo 19
El indicador del ascensor privado del piso treinta y cinco se iluminó con un destello azul cobalto. Las puertas no crujieron; en la planta noble de Vance Enterprises, hasta los mecanismos hidráulicos estaban diseñados para que el movimiento pareciera un milagro del silencio, un desplazamiento neumático y fluido que eliminaba cualquier rastro de fricción mecánica, como si el poder no pudiera permitirse el lujo de hacer ruido al desplazarse. Al salir, Alexander Vance se ajustó los puños de la cami