Laura camina de un lado a otro nerviosa, ella ya sabe que Caleb es el otro mate que la diosa Luna le ha otorgado y su corazón está inclinado hacia él, pero el pasado doloroso que causó su madre biológica la mantiene en un estado de ansiedad y angustia.
Al oír las palabras que él le dijo a su hermana le ha dado un poco de confianza y piensa decirle toda la verdad aún si su amor sale perjudicado.
El cosquilleo que siente en todo su cuerpo es extraordinario y la sensación de deseo es imperiosa.