Los brujos y hechiceros no esperaron aquel ataque por parte del grupo más fuerte y peligroso que tenía esos alrededores. Una furiosa manada de hombres lobos atacaban con premeditación.
— ¡Corran! — Se escuchan gritos y casas se encienden al paso de los hombres lobos— ¡Corran! ¡Salven sus vidas!
Los hombres convertidos hasta la fase dos aterrorizaban a las personas que corrían de un lugar a otro para proteger sus vidas y algunos de sus bienes.
— Vamos a la casa principal de los brujos — dijo el