La miré, curioso, pero de alguna manera preguntándome qué diría.
- ¿Lo que sería?
- Puedo darte un trabajo, Virginia. Aquí mismo en Sweet M. O incluso podría trabajar con Mel, si lo prefiere. Ella se encarga del lado de los restaurantes con su padre. Me ocupo de la parte burocrática de las panaderías. Pronto mi hija menor vendrá a ayudar aquí también. Mi regalo no es la cocina... - se rió. “Pero soy un buen catador de todo lo que hacen.
- Creo que me parezco a ti en ese aspecto, tía. Me perdí e