- Sí, me asustó... El fantasma de mi vida. - dije, tratando seriamente de pasar a él, quien me detuvo.
- ¿Perseguir? Soy la salvación de tu vida, “mujer”.
- No me llames "mujer". No soy tu esposa.
- Eres mi esposa y sé que te gusta cuando te llamo así... Simplemente te gusta más cuando te llamo sexy. - Habló en voz baja, tan cerca de mí que sentí su aliento caliente.
- ¿Me estás mirando ahora?
- ¿El maldito médico? ¿Juras que te quedarás con el médico? Este es un juego bajo.
- Juego bajo es que