- Entonces... ¿No me vas a llevar a dar un paseo en tu coche nuevo?
- No puedo estar sin mis bebés... - Miré a Andreia saliendo con mis dos preciados regalos meneando la cola.
- Tengo otro regalo. Me miró serio.
- ¿Más uno? Nunca me diste tantos regalos...
- Soy amable a veces.
- ¿O estás tratando de compensar algo...
- No estoy tratando de compensar nada. No me acosté con la maldita mujer.
- Francisco, creo en ti. - Confesé.
- Sé lo complicado que es, Vi, ya que nos conocemos muy bien. Y tal v