El coche ya estaba esperando cuando Liam bajó del jet privado. El viento frío atravesó la pista mientras caminaba hacia el vehículo.
Los guardaespaldas le abrieron paso de inmediato. No intercambiaron ni una sola palabra.
El coche se puso en marcha.
Solo entonces sacó el teléfono móvil.
Las notificaciones parecían interminables.
Mensajes.
Alertas.
Llamadas perdidas.
Noticias.
Sus ojos recorrieron el primer titular.
"OLIVIA HOLT ESTÁ VIVA: ¿LA ESPOSA DEL HEREDERO DE TRIDENT FINGIÓ SU PROPIA MUER