Liam cerró los ojos un segundo. Se le tensó la mandíbula. Entonces abrió otro vídeo.
Olivia corriendo por la playa. Riendo. Llamándole. Como si nada malo hubiera pasado. Como si el mundo siguiera siendo sencillo. Como si ellos siguieran siendo una familia.
Se llevó lentamente el vaso a los labios. Pero el sabor del whisky parecía no existir. Porque lo único que conseguía sentir… era nostalgia.
Era más de medianoche. Olivia estaba de pie frente a la ventana del dormitorio, con el cuerpo iluminad