Sus cabellos rizados caían sueltos, voluminosos, libres sobre los hombros, exactamente como a Alex le encantaban. Los rizos, bien definidos, tenían movimiento… vida… presencia. Un pequeño accesorio delicado, casi imperceptible, sujetaba uno de los lados del cabello.
El maquillaje era ligero, luminoso, resaltando el brillo natural de la piel y la mirada segura de una mujer que sabía perfectamente lo que hacía allí. Ísis no parecía una novia tradicional. Parecía una mujer que había decidido amar