Al día siguiente en Trident, la oficina de Liam se veía distinta. Ya no era solo un espacio silencioso; ahora funcionaba como un auténtico centro de mando.
Los monitores mostraban datos en tiempo real de la empresa: accesos, movimientos internos, informes cruzados. Todo organizado, analizado… bajo estricta vigilancia.
Liam estaba de pie frente a las pantallas, concentrado. No había distracción alguna en su mirada. La puerta se abrió. Alex entró y se detuvo un instante al ver la cantidad de info