El ambiente cambió sutilmente. Ísis se enderezó en el asiento, respiró hondo y ajustó la postura.
— Fue muy bajo —dijo con voz firme, pasándose la mano por el cabello—. Hacer filtrar a la prensa que podría ser el padre de mis hijos…
Soltó el aire despacio.
— Por eso decidí hacerme la prueba de ADN con Alex —continuó, apoyando la mano en su vientre—. Para cerrarle la boca… a él y a la prensa.
Esbozó una sonrisa sin humor.
— Mira hasta dónde hemos llegado.
Laura frunció ligeramente el ceño.
— ¿Y