El despacho de Liam en la empresa estaba en silencio. Algunos documentos permanecían esparcidos sobre la mesa. La reunión ya debería haber terminado hacía varios minutos. Frente a él, la modelo cruzaba las piernas con elegancia. Había sido elegida por el departamento de marketing como embajadora de la gala benéfica de Trident, un evento de alto nivel que reuniría a inversores, empresarios y prensa.
Liam cerró la carpeta con calma.
—Eso lo gestiona marketing —dijo, mirándola directamente, sin al