Un camarero apareció en el pasillo, llevando una bandeja con copas.
—¿Desea alguna bebida, señora? —preguntó educadamente.
Bárbara ni siquiera levantó la vista del móvil. Solo hizo un pequeño gesto negativo con la cabeza y se alejó caminando por el pasillo, dejando el lugar con una sonrisa satisfecha en el rostro.
Dentro del lounge, Liam oyó la voz del camarero. Apartó discretamente la cortina y miró por el cristal. Al ver el pasillo vacío, soltó una risa baja.
—Creo que nuestro público ya se h