El silencio entre ellos se volvió pesado. Olivia concluyó.
—Toda la verdad termina saliendo a la luz tarde o temprano —dijo, mirándolo directamente a los ojos.
André negó con la cabeza, confundido.
—De verdad que no entiendo nada, Olivia —respondió, pasándose la mano por la nuca.
Su voz salió más baja.
—¿Por qué me estás atacando con palabras? ¿Por qué me tratas así? —preguntó, abriendo ligeramente las manos en un gesto de incomprensión.
Fue entonces cuando una voz masculina surgió detrás de el