CAPITULO 68: UN FAVOR PERSONAL.
Raquel suspiró un poco cansada debido a estar en la computadora por un largo tiempo, dirigió su vista hacia su muñeca que estaba decorado con un delicado reloj café.
—Alex.
Pronunció el nombre del chico que frotaba sus ojos, aparentemente también cansado.
—¿Sí?
—¿Estás listo?
Él asintió suavemente mientras que Raquel se ponía de pie y guardaba su celular en su bolso.
Alexander suspiró y también se puso de pie acercándose a Raquel, que lo esperaba.
—Vamos.
Soltó Alexander sonriendo tímid