EPILOGO.

Comúnmente en el pasado lo que hacía levantarme de la cama, era el sol que invadía la habitación y nos obligaba a comenzar un nuevo día, pero desde hacía un año los pequeños pies sobre mi rostro eran mi despertador.

Alexander se quejó un poco al sentir que el pequeño trasero cayó sobre su rostro.

—Al parecer alguien ya despertó.

Evidenció Alexander, mientras que Raquel simplemente movió su cuerpo a su costado derecho para tratar de nuevamente dormir.

Desde hacía 3 años nuestra rutina de sueño h
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