CAPITULO 111: NUESTRO FINAL.
Ignoré su descontento con mi decisión de tomar el baño sola, y al estar bajo la caliente ducha solo escondí mi rostro entre mis palmas, tratando de ocultar las lágrimas que querían traicionarme. El abrazo que sentí por detrás de mí me entristeció sobremanera, al pensar que todos esos pequeños momentos se esfumarían cuando él y yo habláramos.
Alexander dejó de abrazarme cuando se colocó frente a mí y apartó mis manos de mi rostro, dirigiendo sus suaves labios a los míos y caí, correspondí al del