El mundo de la medicina era pequeño.
Si el motivo del despido perjudicaba la reputación de Santiago, la noticia no tardaría en circular.
Entonces, los colegas que alguna vez le habían tenido envidia podrían aprovechar la situación para cerrarle las puertas.
Santiago entendió sus temores, pero se limitó a responder con una sonrisa en la voz:
—Tranquila. Ya vendrán a pedirme que regrese.
Aunque hablaba con seguridad, Camila seguía inquieta.
—Pero ¿qué pasó? Tiene que haber una razón para despedirt