El día quince, Camila volvió a Hacienda del Sol.
Lo hizo por una sola razón: averiguar qué había pasado con Santiago.
Un médico tan capaz no debía quedarse sin futuro por culpa de ella.
Mateo todavía no había llegado.
Maribel se alegró al ver a Camila después de dos meses de ausencia.
—¡Por fin volvió!
Camila respondió con una sonrisa tenue.
—Sí.
—Compré varios ingredientes frescos. ¿Le gustaría preparar la cena?
Todavía era temprano. Había tiempo de sobra para cocinar.
Mateo había ido los dos m