Antes, el enojo de Mateo habría puesto a Camila terriblemente nerviosa.
Ahora ya no le parecía para tanto.
¿Qué iba a pasar porque él se enojara?
Cuanto más se alteraba Mateo, más tranquila se sentía ella.
—Antes no sabía distinguir lo que de verdad importaba. Ahora sí.
Para que no quedara ninguna duda, añadió:
—Por eso voy a cuidar de mi familia.
Mateo apretó el celular.
La luz de la calle entraba por la ventanilla e iluminaba su expresión sombría.
Camila podía percibir su enojo en la respiraci