Solo que, con Isabella ya tan distanciada de ella, Camila no tenía la seguridad de poder traer a su hija de vuelta a la casa de los papás.
Susana, mientras le sobaba la espalda a Alejandro, le dijo a Camila con los ojos enrojecidos:
—Tu papá lleva varios días sin poder dormir bien por este asunto. Desde que Isa nació, tu papá ha estado guardando cosas para ella, pensando en el día en que la trajeras a casa para que él pudiera compensarle todos esos años que se perdió. Que te divorcies, eso lo ap