Capítulo 86
Para Lucía, cualquier cosa que se dijera o hiciera parecía ser una excusa para ocultar algo. Después de una espera de aproximadamente cuarenta minutos, apareció el mensaje de Gabriel.

—Baja —escribió él, siendo directo y conciso.

—Anda, ve corriendo a los brazos de tu amado —dijo Lucía con un gesto despreocupado cuando vio que Ana se levantaba, sin darle tiempo a decir nada.

Ana solo pudo suspirar con resignación, pensando que a veces sería mejor si la gente mantuviera la boca cerrada.

Abajo, Ga
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