Ahora con el calor del verano, Fidel, que adoraba a su esposa, se negaba rotundamente a dejar que Bianca fuera a sufrir esa molestia innecesaria.
Poder hacer que Tadeo comiera y bebiera bien antes del examen ya cumplía con su responsabilidad.
Tadeo se asombró de la velocidad con que sus padres cambiaron de cara, quejándose con agravio:
—¡Hace un momento no tenían esa actitud!
Emanuel le dirigió una mirada:
—Eso es ser caprichoso, cuando nosotros hicimos el examen de ingreso universitario, papá y