Gabriel no dijo de qué se trataba, lo que despertó una curiosidad insoportable en Tadeo.
Ana pospuso su trabajo de streaming y aceptó.
Tadeo acosaba a Gabriel con preguntas, pero éste se mantenía hermético, con un semblante frío e indiferente.
—¡Gabriel, dímelo ya!
Cansado de tanta insistencia, Gabriel le espetó:
—¿Ya quieres que te castiguen el primer día de clase?
El Año Nuevo ya había pasado.
Los estudiantes de último año regresaban poco a poco a clases, preparándose para enfrentar los brutal