Ana había venido a devolver la tarjeta negra. Había empacado todas sus cosas y planeaba poner el apartamento en venta una vez encontrara dónde vivir.
Al entrar a los Herrera, escuchó a Gabriel decir "me mordió un gatito". ¿Qué clase gatito? Le tomó unos segundos procesar la situación. Cuando su mirada se posó justo en la marca de mordida en el brazo de Gabriel, su rostro se tornó completamente rojo.
Viendo esto, Mateo lo entendió todo. Una furia incontenible surgió desde lo más profundo de su se