Contando esta vez, Milena solo había tenido dos relaciones.
La primera terminó con una infidelidad.
Pensaba que la segunda no seguiría el mismo camino, pero quién iba a imaginar que el dolor se duplicaría.
Usando el pretexto de acompañar al jefe en compromisos de negocios, contrataba acompañantes a escondidas.
Qué asqueroso.
¡Demasiado asqueroso!
Con una sensación de náuseas, Milena se inclinó y comenzó a tener arcadas.
Luis extendió la mano para ayudarla, pero Ana, rápida y precisa, le dio una