Mateo era alto y esbelto, con su chaqueta de traje de alta costura colgada del brazo. Caminaba con prisa, su rostro hermoso con facciones profundas. Miró a su alrededor y solo vio a su hermana Paula corriendo hacia él.
—¡Mateo! ¿Cómo sabías que estaba aquí? ¡Justo iba a llamarte!
En toda la familia de los Herrera, a quien Paula más admiraba era a su hermano. Guapo y talentoso, había sido siempre su mayor orgullo cuando salía. La primera vez que supo de la relación entre Mateo y Ana, se encerró e