Cyrus parpadeó, sorprendido.
—¿Cenar contigo? —repitió, como si necesitara asegurarse de haber escuchado bien.
—Sí. —Ella bajó la mirada, nerviosa. —No es nada especial, solo… puedo preparar algo sencillo. Pensé que podría ser una forma de agradecerte por todo lo que estás haciendo por mí… —Su voz titubeó, y se apresuró a añadir—. Pero si no puedes o no quieres, está bien. Lo entiendo.
Cyrus la observó en silencio unos segundos, que para ella parecieron eternos. Verla así —nerviosa, vulne