Mundo ficciónIniciar sesiónAngelina se quedó muy quieta, mientras la monja al otro lado de la puerta de su habitación seguía golpeando repetidamente.
El sonido de los golpes sobre la madera tensaban sus nervios como si fueran a romperse en cualquier momento. Hizo silencio sepulcral, no podría dar una explicación convencional al hecho de estarse drenando la sangre sin decir todo lo que ocultaba.
La mujer al otro lado se cansó de llamar y pensó que la n







